BONO SOCIAL DE ELECTRICIDAD: Qué es y cómo puedo solicitarlo

En las últimas semanas hemos oído en las noticias la puesta en marcha por el gobierno de un bono social que afecta a las eléctricas, del que pueden beneficiarse consumidores con escasez de recursos y personas con discapacidad. En este artículo queremos informar de qué es exactamente y qué personas pueden beneficiarse del mismo.

Este bono social es una regulación por parte del Estado que tiene en cuenta la figura del  consumidor vulnerable, atendiendo fundamentalmente a criterios de vulnerabilidad económica. La finalidad es aumentar las medidas de protección a estos consumidores vulnerables y establecer un nuevo mecanismo de financiación del bono social.

Pero, ¿Qué se considera consumidor vulnerable? La figura del consumidor vulnerable está asociado a un determinado umbral de renta referenciado al Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), para el cálculo del mismo se tiene en cuenta el número de miembros que compongan la unidad familiar y los ingresos que perciban. Este umbral puede verse incrementado si se acreditan determinadas circunstancias especiales en las que pueda encontrarse el consumidor o uno de los miembros de la unidad familiar, como tener hijos a cargo.

El umbral económico máximo que se establece para consumidores generales es de 1,5 veces el el IPREM, es decir 11.279 € anuales. Para personas con una discapacidad reconocida, de al menos 33% y  sin cargas familiares, este umbral sube a 15.039 €.

Además en este bono, se tiene en cuenta la vulnerabilidad por menores recursos económicos de la unidad familiar, estableciendo un bono de mayor cuantía para los consumidores vulnerables severos, (umbrales de renta más bajos que los umbrales generales, menos de 5.639 €). Además dentro de los consumidores vulnerables severos se establece una nueva categoría de consumidores en riesgo de exclusión social, serán los que cumpliendo los umbrales  de renta previstos, estén siendo atendidos por los servicios sociales por sus especiales características. A estos últimos, el suministro no se les podrá ser suspendido.

Desde la entrada en vigor de este nuevo decreto (RD 897/2017 de 6 de Octubre) los usuarios que estén ya percibiendo el bono social, poseen un plazo de 6 meses  para solicitar su renovación bajo las nuevas condiciones establecidas.

La solicitud del bono social podrá hacerse en la empresa suministradora, con la solicitud establecida y acompañada de la documentación acreditativa de los requisitos.

Si necesitas más información o tienes dudas de si cumples requisitos, ponte en contacto con nuestro departamento de Trabajo Social de nuestros Centros.

Violeta Couto.

Departamento de Trabajo Social

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Acceso a prestación económica para personas con discapacidad: Pensión No Contributiva (PNC).

Miguel Delgado.

Dpto. Trabajo Social ADEMM.

En un post anterior, os presentaba como gestionar/tramitar procedimiento de Incapacidad Permanente (laboral), en el caso que, por motivos de salud, una persona no pudiera dar continuidad a su actividad laboral.

Dicho reconocimiento de IP supondrá el derecho a percibir una pensión que satisfaga la necesidad de ingresos económicos para cubrir nuestras necesidades.

 

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Fuente de la imagen: https://pixabay.com/static/uploads/photo/2015/11/06/12/49/information-1027302_960_720.jpg

 

Pero ¿qué pasaría si no cumplo requisitos (tiempo mínimo cotizado, estar en situación de alta o asimilada, o no haber desempeñado nunca una actividad laboral)?… Para dar cobertura a esa situación, se podría optar a la solicitud de una Pensión No Contributiva por Invalidez.

Por definición, la PNC Invalidez, asegura a todos los ciudadanos en situación de invalidez y en estado de necesidad una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios, aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una Pensión Contributiva”.

Reconocer dicho derecho es una competencia transferida a las Comunidades Autónomas, siendo en el caso de Madrid, responsabilidad de la Consejería de Políticas Sociales y Familia a través de su Dirección General de Servicios Sociales e Integración Social.

Para su reconocimiento, se deberán cumplir (imprescindible) con los siguientes requisitos:

  • Tener entre 18 y 65 años (los mayores de 65 optarían a PNC Jubilación).
  • Residir legalmente en territorio español por un periodo mínimo de 5 años, de los cuales 2 han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud.
  • Tener reconocido grado de discapacidad igual o superior al 65%.
  • Carecer de recursos suficientes.

El concepto de “recursos suficientes” está baremado y resulta revisable anualmente. De modo general (para este año 2016) queda fijado de modo individual el importe de 5.150,60 € anuales (lo que supondría no superar los 429,21 €/mensuales en caso de disponer de un ingreso periódico).

No obstante, para la percepción de la PNC también se tiene en cuenta a la unidad económica de convivencia (UEC), estableciendo límites de ingresos en función al número de miembros y grado de consanguinidad. Podéis consultar dichos limites pinchando aquí.

Para la tramitación de dicha solicitud, se deberá realizar entrega de la siguiente documentación   (de modo general):

  • Formulario de solicitud (y otros anexos).
  • Fotocopia DNI.
  • Certificado de grado de discapacidad.
  • Autorización para recabar datos que deberá ser firmada por todos los miembros de la unidad económica de convivencia para que el órgano competente pueda consultar datos referidos a datos que disponga la Agencia Tributaria sobre el IRPF de todos los miembros, así como datos sobre su vida laboral (informe) y certificados del INSS sobre cuantía de las pensiones en caso de que se perciban. El hacer entrega de dicha autorización evita que se deba recabar personalmente dicha información para adjuntarla a la solicitud.
  • Certificado de empadronamiento histórico y colectivo.

Todo ello deberá ser entregado en cualquier registro de la Comunidad de Madrid que disponga del servicio de “Ventanilla Única”, o directamente en Registro de Consejería de Políticas Sociales y Familia ubicado en C/ O’Donnell 50.

Una vez presentada la documentación y habiendo sido aceptada la solicitud, el solicitante tendrá derecho a percibir una prestación económica con un importe máximo de 367,90 €/mes (14 pagas), o si tiene reconocido el complemente por necesidad de tercera persona, un importe máximo de 551,85 €/mes (14 pagas).

La renovación de dicha prestación se realiza anualmente a fin de comprobar el mantenimiento de requisitos que nos otorgaron el derecho. Para dicha renovación se deberá presentar la siguiente documentación:

Esperamos que la información resulte de vuestro interés y utilidad, así como, en caso de requerir de cualquier aclaración, que no dudéis en contactar con nosotr@s.

Un saludo y que tengáis muy buen día.

¿Me puedo beneficiar del “cheque servicio” de Dependencia para los tratamientos de rehabilitación?

El pasado mes de mayo, compartíamos con tod@s vosotr@s información referida al acceso a recursos de apoyo a través de la Ley de Dependencia.

Tras su publicación, hemos recibido solicitudes de información referidas de modo concreto a uno u otro recurso/prestación; y queremos aprovechar el post de hoy para dar respuesta a una consulta recurrente: ¿Me puedo beneficiar del “cheque servicio” de Dependencia para los tratamientos de rehabilitación?

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La respuesta concreta es SI… Aún así, te contamos que…

Puedes beneficiarte ya que  ADEMM gestiona  servicios autorizados por la Comunidad de Madrid.

El Cheque Servicio es  la Prestación Económica Vinculada al Servicio (PEVS): prestación personal destinada a contribuir a la financiación del coste de un servicio del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, prestado por un centro o entidad privada debidamente acreditado por la Comunidad de Madrid.

La prestación económica vinculada al servicio estará sujeta al mismo régimen de incompatibilidades que el servicio al que esté vinculada.

La cuantía económica de esta prestación se establece en función del coste del servicio, el grado de dependencia y la capacidad económica del beneficiario.

Cuantías máximas:

Grado

Euros/mes

 III

715,07

II

426,12

I

300,00

La Prestación Económica Vinculada al Servicio es incompatible con el disfrute de ese mismo servicio, siempre que el acceso a éste lo determine cualquier Administración Pública. Cada beneficiario sólo podrá percibir prestación económica de un tipo

Podéis ampliar información a través de la propia página web de Comunidad de Madrid (pincha aquí).

Los pasos a seguir para acceder al CHEQUE SERVICIO  son los siguientes: 

  1. Tras solicitar el reconocimiento de situación de dependencia, y tener resolución de grado, en la consulta para la elaboración del Programa Individual de Atención (PIA), se elegiría el “cheque servicio” con la preferencia por servicios para tratamientos de rehabilitación.
  2. Una vez reconocido por la Comunidad de Madrid, el centro dará de alta al beneficiario de la prestación en una aplicación habilitada para tal efecto por el organismo correspondiente (SIDEMA CHEQUE-SERVICIO).
  3. El propio centro confirma a la Dirección General de Coordinación de la Dependencia los cheques/facturas con el gasto realizado, justificando mensualmente el mismo
  4. Comienzan entonces los ingresos en la cuenta corriente del solicitante por el total de la prestación concedida.

Si quieres asesorarte  y ampliar información al respecto puedes ponerte en contacto con el departamento de trabajo social de ADEMM. Estamos para ayudarte, cuenta con nosotros

¿Y qué pasa si no puedo seguir trabajando?: Incapacidad Permanente Laboral y Esclerosis Múltiple.

Miguel Delgado.

Dpto. Trabajo Social ADEMM

Dada la evolución de una situación clínica que compromete nuestra salud, se puede dar la circunstancia que aparezcan secuelas que dificulten el desempeño adecuado de nuestra actividad laboral.

A priori, ante la aparición puntual de una circunstancia tal, en el caso de estar activos laboralmente, nuestro médico de familia determinaría una incapacidad temporal (IT) durante el tiempo necesario hasta que nuestra situación (en términos de salud) se haya restablecido.

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Fuente de la imagen: https://pixabay.com/static/uploads/photo/2015/01/13/12/33/hands-598145_960_720.jpg  

Pero… ¿qué pasa si dicha situación se mantiene en el tiempo dejando secuelas no reversibles que comprometen nuestra capacidad para desempeñar una actividad laboral? En dicho caso, siempre y cuando cumplamos una serie de requisitos (estar en situación de alta o asimilada, mínimo de años cotizados a seguridad social…) podremos optar al reconocimiento de incapacidad (laboral) permanente (IP).

Lejos de ciertas creencias populares, dicho proceso, a priori, es sencillo. Dicha solicitud, para el reconocimiento de la IP, se puede iniciar por tres vías… A instancia del propio interesado, de las entidades colaboradoras, o de oficio.

Por nuestra experiencia, desde el Departamento de Trabajo Social siempre aconsejamos que sea a través de las dos últimas ya que suponen de antemano el “respaldo” de los facultativos que están realizando el seguimiento de nuestra evolución.

En ese sentido, también aconsejamos agotar el tiempo máximo de incapacidad temporal (baja médica), ya que en ocasiones han sido rechazadas solicitudes por “no haber agotado la vía terapéutica”. Esto viene a significar que por no haber agotado el tiempo máximo de baja médica se pudiera prever una posible mejora, por lo que se concluya que no procede el reconocimiento de incapacidad permanente (IP). A este respecto, indicar que el periodo máximo de incapacidad temporal que se le puede conceder a una persona es de 12 meses (con posibilidad prórroga de 6 meses más).

Por ejemplificar, describiré el procedimiento de una persona que por cuestiones de salud presenta secuelas que determinan la necesidad de reconocer una incapacidad temporal (baja médica) durante su recuperación; y que finalmente opta a la incapacidad permanente.

Será el médico de familia quién vaya firmando dichas bajas mientras la situación (dificultad/incapacidad para desempeñar su trabajo) se mantenga. Si dicha situación se prolonga en el tiempo, a los 12 meses, el médico de familia deberá “dar el alta con propuesta para pasar por el tribunal médico”. Muchas personas se asustan al ver que les “dan el alta”…. En ese sentido, se puede estar totalmente tranquilo. Se trata de un procedimiento establecido para dar el siguiente paso y ser valorado por el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI). En ningún caso significa que la persona tenga que incorporarse a su puesto de trabajo, al menos hasta que así lo determinara dicho EVI y resolviera en consecuencia la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). También se podría proponer pasar por el tribunal médico antes de agotar los 12 meses, cuando la situación clínica sea tal que no haya previsión de mejoría, pero como indicaba anteriormente, resulta aconsejable agotar el tiempo máximo.

Desde que se produce dicho “alta”, en pocos días se recibirá notificación de citación para acudir a dicho “tribunal médico”. En ese momento, resulta de suma importancia que se aporte toda la documentación disponible (informes médicos de los especialistas) que acrediten y especifiquen en la medida de lo posible que secuelas tiene la persona y dificultades que encuentra para desempeñar su actividad laboral. Tengamos en cuenta que este tribunal lo que va a valorar es justo ese aspecto.

Tras dicha valoración, el “tribunal” formulará un dictamen-propuesta  según las circunstancias de cada caso y se pueden dar tres opciones:

  • Conceder una prórroga de 6 meses más de incapacidad temporal (baja médica) para valorar si en dicho tiempo se produce alguna mejoría. Tras dicho tiempo, se volvería a citar a la persona y es entonces cuando, sí o sí, se dan las otras dos opciones.
  • Valorando que se ha producido mejoría y que la persona puede incorporarse a su actividad laboral, dar el alta médica.
  • Valorando que se mantienen secuelas que dificultan en un grado u otro el desempeño de la actividad laboral, reconocer una Incapacidad Permanente.

Al respecto del último supuesto (reconocer IP), va a ser en función al grado de afectación, que se reconozca alguno de los siguientes tipos de incapacidad permanente:

Incapacidad parcial: lo que se viene a reconocer, grosso modo, es que la persona tiene una disminución en el rendimiento de su actividad, pero que puede seguir ejerciéndola. A nivel práctico supondría el reconocimiento de una “indemnización” de 24 mensualidades a tanto alzado. Dicho reconocimiento, no extinguiría el contrato de trabajo (la persona se volvería a incorporar a su puesto).

Incapacidad total: lo que se reconoce es que la persona presenta una serie de secuelas que impiden el desempeño de su actividad laboral habitual; pero que no obstante, si pudiera ejercer otra. A nivel práctico, este tipo supondría el reconocimiento de una pensión de un 55% sobre la base de cotización, la cual se podría compatibilizar con otro trabajo (cuyas funciones no fueran las mismas que la del anterior). Solo en el caso en que la resolución establezca una revisión a los dos años por prever posible mejoría, este tipo de reconocimiento no extinguiría contrato de trabajo.

Incapacidad Absoluta: viene a reconocer que la persona no puede desempeñar su actividad laboral habitual ni ninguna otra. Se le concedería una pensión que supondría el 100% de su base de cotización, y supondría la extinción de su contrato de trabajo.

Incapacidad Gran Invalidez: al igual que la anterior, reconoce que la persona no puede desempeñar ninguna actividad laboral, pero además, la necesidad de apoyo de tercera persona para el desempeño de sus actividades básicas de la vida diaria. Supondría una pensión del 150% (aproximadamente) sobre su base de cotización, y la extinción de su contrato de trabajo.

Independientemente de la propuesta del EVI y resolución del INSS, si no estuviéramos conformes, se establecen las vías oportunas para su recurso.

Toda esta información la podréis consultar de modo más detallado en la propia página web del Instituto Nacional de la Seguridad Social (pincha aqui).

Entiendo que esta “presentación” de información puede resultar bastante general… Es por ello que si requerís cualquier tipo de aclaración, no dudéis en contactar con nosotros a través del correo electrónico trabajosocial@ademmadrid.com.

Por último, comentar que en diversos casos hemos podido comprobar cómo muchas personas se muestran reticentes al iniciar este tipo de procedimientos; dado que relacionan el desarrollo  de su profesión  con la idea de “seguir siendo útiles” en el mercado laboral y “capaces e  independientes” de ganar un salario. Por ello, solicitar y reconocer una incapacidad, es un paso muy difícil de realizar por la carga emocional que conlleva.

Esta  idea de “utilidad” está muy arraigada en nuestra sociedad, ya que hemos sido educados  bajo el ideario de que el trabajo es un bien necesario para “ser y desarrollarnos” como personas. Esto, no dejan de ser imposiciones culturales que obedecen a sistemas sociales y económicos establecidos… Somos personas y lo importante es desarrollar nuestro proyecto vital en función a nuestras circunstancias, contando con los apoyos necesarios.

Es importante priorizar nuestro bienestar y nunca poner en riesgo nuestra salud por evitar sentir la etiqueta de “incapaces”. Es esta etiqueta la que debemos cambiar, para que no se nos infravalore ni estigmatice.

Debemos entender este procedimiento tal y como lo que es…. Un derecho reconocido, el cual hemos adquirido por nuestros años de trabajo (y cotización a la Seguridad Social), que no nos están “regalando” nada (insisto, es nuestro derecho); y cuya única finalidad es la de garantizar un ingreso económico mensual que nos permita seguir desarrollándonos como personas, promoviendo una integración social real y efectiva.  

Esperamos que la información resulte de vuestro interés.

Un abrazo y feliz jueves.

Fuente artículo original: https://rhbneuromad.wordpress.com/2014/12/18/y-que-pasa-si-no-puedo-seguir-trabajando-incapacidad-permanente-laboral/

 

El acceso a recursos de apoyo a través de la “Ley de Dependencia”.

Ante las diferentes circunstancias bajo las que desarrollamos nuestro proyecto vital, puede darse la posibilidad de que, en un momento dado, requiramos de determinados apoyos a fin de afrontar nuestro día a día y ejecutar nuestras actividades básicas de la vida diaria (ABVDs).

A fin de regular la prestación y acceso a dichos apoyos, en el año 2007 entró en vigor la conocida como “Ley de Dependencia”. En cierto modo, prefiero quedarme con el nombre completo ya que hace mayor énfasis en la potencialidad de la persona y no en sus carencias… “Ley 29/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia”. 

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Fuente de la imagen: http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=image%2Fjpg&blobheadername1=Content-Disposition&blobheadervalue1=filename%3Dbanner_dependencia.jpg&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1352898328804&ssbinary=true

Han pasado tan solo 9 años desde su entrada en vigor, y han sido muchos los varapalos que se han entorpecido su correcta implantación y gestión. De ello se podría hablar largo y tendido, pero nuestra pretensión en este post es facilitaros información concreta sobre recursos disponibles así como poder acceder a estos.

Su objetivo inicial fue articular un catálogo de servicios y/o recursos que de modo individual y/o complementario pudieran cubrir las necesidades de apoyo que plantease la persona; estableciendo una cobertura básica a nivel nacional (la competencia de desarrollo de dicha normativa es autonómica, de ahí la diferencia en la gestión entre unas comunidades y otras).

El catálogo de servicios a los que se podrá acceder para cubrir necesidades de atención será pues:

El acceso, intensidad o cuantía de dichos recursos quedará determinado por el grado de dependencia que le sea reconocido:

  • Grado I (Dependencia moderada): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básica de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
  • Grado II (Dependencia severa): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.
  • Grado III (Gran dependencia): cuando la persona necesita ayuda para realizar diversas actividades básicas de la vida diaria varias veces al día; cuando por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisa del apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Para acceder a cualquiera de los recursos/prestaciones mencionados, será necesario seguir un procedimiento, a priori, sencillo.

Deberemos primero realizar solicitud de valoración y reconocimiento de situación de dependencia, entregando la documentación requerida en Registro de Consejería de Asuntos Sociales de Comunidad de Madrid (C/ O’Donnell 50), o cualquier otro registro que disponga del servicio de “Ventanilla Única” (Oficinas de Línea-Madrid del Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo).

La documentación (básica) requerida será:

  • Formulario de solicitud.
  • Copia DNI.
  • Certificado de empadronamiento (histórico y colectivo).
  • Informe de condiciones de salud. Este último, no es un informe “al uso” que podamos tener de los especialistas que nos atienden habitualmente. Se trata de un documento específico destinado a valorar las necesidades de apoyo que tiene la persona. La única obligación a este respecto, es que sea cumplimentado, firmado y sellado por un médico colegiado. Normalmente, suelo derivar a las personas interesadas a su médico de familia para que cumplimente dicho documento, ya que suele ser el facultativo que tiene una información más general de la situación de la persona.
  • Autorización para la consulta de datos personales.

Podéis consultar y descargar la documentación requerida (solicitud e informes de condiciones de saludo) en el siguiente enlace (pincha aquí).

Una vez entregada dicha documentación en registro, será la Dirección General de Coordinación de la Dependencia, quién contacte con el solicitante para determinar día y hora para realizar la valoración en el propio domicilio de la persona. Tengamos en cuenta, que lo que se valora son las necesidades de apoyo que se tienen en el entorno habitual.

Durante dicha valoración, se podrá plantear el recurso al que se desea acceder, a fin de elaborar posteriormente el Programa Individual de Atención (PIA).

Tras esta visita, la persona interesada recibirá en su domicilio mediante correo certificado resolución de grado de dependencia reconocido. Igualmente, recibirá del mismo modo el mencionado Programa Individual de Atención (PIA), documento que especifica recurso considerado como idóneo para la atención de necesidades que presenta la persona.

A este respecto indicar que en el PIA se determina el “recurso idóneo”; no obstante, existe la posibilidad de determinar igualmente “recursos transitorios” mientras se obtiene el deseado. Por ejemplo: persona interesada en acceder a una plaza pública de “Centro de Día” como recurso idóneo (el PIA establecerá su inclusión en lista de espera); pero mientras se produce la adjudicación de plaza (pueden pasar meses) se determina “Prestación Económica para Cuidados en el Entorno Familiar” como recurso transitorio.

Para todo este proceso, la normativa establece un plazo máximo de 6 meses que comprende desde la entrega de solicitud hasta la elaboración del PIA.

Entendemos que toda la información facilitada en este post resulta bastante general, por lo que si tenéis cualquier tipo de duda más concreta, no dudéis en consultarnos (Departamento de Trabajo Social ADEMM)   a través de nuestros datos de contacto.

Un saludo y que tengáis muy buen día.

Fuente post original: https://rhbneuromad.wordpress.com/tag/recursos-dependencia/

 

Esclerosis Múltiple y derechos de la persona (reconocimiento de discapacidad).

Miguel Delgado.

Dpto. Trabajo Social.

En este post os queremos hablar de la discapacidad, o mejor dicho, del reconocimiento del grado de discapacidad; ya que puede resultar bastante habitual confundirlo con otros conceptos como dependencia o incapacidad laboral…

En concreto, el término discapacidad (que no minusvalía…) hace referencia en líneas generales a la dificultad que encuentra la persona (a raíz de una condición de salud dada) para relacionarse/desenvolverse en su entorno.

Resulta sumamente importante atender a esta perspectiva puesto que es la que determina una visión global en la que se incluye “persona” y “sociedad”. Es por ello que no hablamos de personas discapacitadas (que atribuye en cierto modo una responsabilidad/culpabilidad de la persona) si no de persona con discapacidad (que incluye la responsabilidad de la sociedad y/o entorno para la aparición de dicha dificultad). A este respecto, en los últimos tiempos se ha empezado a hacer uso del término de personas con “diversidad funcional”.

Es por ello, que bajo este reconocimiento de que haya persona que por diversos motivos no puedan manejarse de modo adecuado en su entorno, se fundamente el derecho a ser reconocida dicha dificultad.

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Fuente de la imagen: https://i.ytimg.com/vi/ZPVB_fTBOCc/maxresdefault.jpg

Haciendo uso de este derecho y por ende de tal reconocimiento, podremos obtener lo que se conoce como CERTIFICADO DE DISCAPACIDAD; el cual nos podrá dar acceso a distintos recursos y/o apoyos que faciliten y/o compensen nuestras dificultades a la hora de relacionarnos con nuestro entorno.

Antes de continuar, aclarar que dicho certificado es un documento totalmente privado del cual haremos uso únicamente cuando resulte de nuestro interés, así como que nadie (persona, empresa…) tendrá conocimiento de tal situación a no ser que nosotros lo mostremos a fin de obtener un beneficio que nos interese. Incluso, para una mayor comodidad en su manejo, se ha creado una tarjeta (muy similar a la tarjeta sanitaria) que facilita el no tener que llevar encima la resolución de tres folios en papel.

Para la obtención de dicho reconocimiento (en Comunidad de Madrid) se establece un procedimiento bastante sencillo. Bastará con la cumplimentación de un formulario de solicitud en el que se indicarán datos básicos de identificación de la persona, y al cual habrá que adjuntar (en líneas generales): copia del DNI, certificado de empadronamiento y copia de todos los informes médicos y/o psicológicos actualizados que acrediten las dificultades que presenta la persona. Con el término “actualizado”, nos referimos refiero no tanto en tiempo (no es necesario que sea de “ayer”), sino más bien que reflejen la situación en la que se encuentra la persona a la hora de presentar la solicitud. Podrás descargarte la documentación requerida

Dicha documentación podrá ser presentada en cualquier Registro que disponga del servicio de “ventanilla única” , como por ejemplo las oficinas de “Línea Madrid” (del Ayuntamiento de Madrid), Consejerías de Comunidad de Madrid, o en la propia Consejería de Políticas Sociales y Familia de Comunidad de Madrid que es el órgano competente a través de su D.G. de Atención a Personas con Discapacidad  (C/ O’Donnell 50, 28009-Madrid).

Una vez presentado, a posteriori se recibirá en el domicilio una carta certificada con la citación para la valoración (día, hora y lugar). Dicha valoración será realizada en el Centro Base que le corresponda a la persona según su lugar de residencia.

Llegado el día de la cita, la persona se presentará en el Centro Base indicado a la hora estipulada y será valorada por un Equipo de Valoración y Orientación (E.V.O.), compuesto por profesionales de la medicina rehabilitadora, trabajo social y psicología (si procede).

Tras dicha valoración, en un plazo de 45 días recibirá por correo certificado la resolución, la cual, si alcanza el mínimo de 33%, dará derecho a acceder a aquellos recursos y/o apoyos que resulten de interés. Podréis consultar los posibles beneficios pinchando aquí.

Una de las reivindicaciones más reiteradas por parte del movimiento asociativo del colectivo de personas afectadas de Esclerosis Múltiple es el reconocimiento automático de dicho grado de discapacidad tras el diagnóstico de la patología. Sobre ello se está avanzando, pero aún no es una realidad.

Al hilo de esta situación, el pasado año 2015 fue publicada la primera “Guía de orientación para la valoración de la discapacidad en Esclerosis Múltiple”. Se trata de un documento editado por Comunidad de Madrid en colaboración con asociaciones especializadas en Esclerosis Múltiple (ADEMMadrid, Aedem-Cocemfe, Aefem-Henares, AMDEM, ADEMCVillaba y FEMMADRID. Dirigida a los profesionales de los Equipos de Valoración y Orientación, esta guía “recoge los aspectos médicos y psicológicos más relevantes de esta enfermedad con el objetivo de eliminar barreras y facilitar la adecuada protección social de las personas afectadas”.

En próximos posts hablaremos de algunos de ellos de modo concreto; aunque quedamos pendiente de vuestras dudas, opiniones y/o sugerencias.

Un abrazo y feliz día!!

Fuente de información: http://www.madrid.org/cs/Satellite?definicion=Autorizacion+Licencia+Permiso+Carne&buscador=true&c=CM_Tramite_FA&pagename=ComunidadMadrid/Estructura&cid=1109168990303

CONVOCADAS AYUDAS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD (en situación de dificultad o vulnerabilidad social) EN COMUNIDAD DE MADRID.

Miguel Delgado.

Dpto. Trabajo Social ADEMM.

En el día de ayer y por un año más, salvo por el parón que se hizo en el año 2012, se han convocado en Comunidad de Madrid a través de la Consejería de Políticas Sociales y Familia, las “Ayudas para el fomento de la autonomía personal y la promoción de la accesibilidad a personas con discapacidad en situación de dificultad o vulnerabilidad social”,  o lo que popularmente se han denominado “Ayudas Individuales”.

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Sabemos que la comparativa siempre resulta odiosa, pero poco a poco el presupuesto destinado a estas ayudas parece ir aumentando. No obstante, aún queda mucho para igualar los importes destinados hace 5 años.

AÑO IMPORTE
2011 1.523.071 €
2012 No convocadas
2013 50.000 €
2014 100.000 €
2015 140.000 €
2016 290.000 €

Nota: De los 290.000 € para este año 2016; 36.000 € irán destinados a las ayudas para desplazamientos en taxi y 254.000 € para el resto de ayuda.

Para este año 2016, se sigue incluyendo la “coletilla” de “en situación de dificultad  o vulnerabilidad social” (la cual no existió hasta el año 2013). Tal y como se indica en la exposición de motivos de la propia orden de convocatoria “… se ha considerado restringirla a personas con discapacidad en situación de dificultad o vulnerabilidad social, con el fin de favorecer la integración y la autonomía personal, proporcionando recursos económicos a personas con discapacidad que carezcan de medios económicos suficientes para cubrir ciertas necesidades derivadas de la discapacidad y en las que concurran factores de riesgo…”.

Así, a priori, valoramos como razonable y lógico el planteamiento expuesto (reparto eficaz de recursos destinados a solventar situaciones de mayor desigualdad). No obstante, desde ADEMM lamentamos que dicho planteamiento junto con tan reducido presupuesto (destinado a todas las personas de Comunidad de Madrid), suponga la imposibilidad de acceso a estas ayudas de muchísimas personas por incumplimiento de requisitos económicos (superan ingresos). Personas que encajarían perfectamente en la definición planteada anteriormente: “… personas con discapacidad que carezcan de medios económicos suficientes para cubrir ciertas necesidades derivadas de la discapacidad y en las que concurran factores de riesgo…”.

En función a solicitudes de información que hemos recibido con anterioridad a la convocatoria, matizar que:

  • NO SE CONTEMPLAN las ayudas para la adaptación funcional para la vivienda (no lo hacen desde 2013).
  • NO SE CONTEMPLAN las ayudas para transporte en taxi para “actividades de ocio y tiempo libre” (no lo hacen desde 2013). Solo para traslados a lugar de trabajo o centro de formación reglada.
  • Las ayudas para ADAPTACIÓN DEL VEHÍCULO van destinadas a la adaptación para facilitar la conducción de la propia persona con discapacidad.

A continuación os planteamos un breve resumen en el que exponemos toda la información al respecto (requisitos, tipos de ayudas, cuantías, justificación…).

Ante cualquier duda, podéis dirigiros a nuestro Departamento de Trabajo Social  a través de nuestros datos de contacto  y recordad que el plazo para la solicitud finaliza el 9 de marzo.

AYUDAS PARA EL FOMENTO DE LA AUTONOMIA PERSONAL Y LA PROMOCION DE LA ACCESIBILIDAD A PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN SITUACIÓN DE DIFICULTAD O VULNERABILIDAD SOCIAL PARA EL EJERCICIO 2016

 TIPOS DE AYUDA E IMPORTES MÁXIMOS:

  • Ayudas a la movilidad para transporte en taxi:
    1. Asistir al centro de trabajo: 1.375 € al año (125 € x 11 meses).
    2. Asistir a cursos de formación reglada: 1.250 € al año (125 € x 10 meses).
  • Adaptación de vehículos a motor: 1.000 €
  • Adquisición de ayudas técnicas (productos de apoyo):
    1. Adquisición de comunicadores: 1.000 €
    2. Adquisición audífonos (mayores de 16 años): 1.000 € por cada uno.
    3. Adquisición sistema de alarma para viviendas para personas sordas: 900 €.
    4. Adquisición productos de apoyo (no contemplados por el sistema sanitario) como camas articuladas, colchones antiescaras, elevadores de bañera … 1.350 €.

PLAZO

El plazo para la presentación de solicitudes será hasta el 9 de marzo de 2016. Las propuestas de concesión se efectuarán hasta agotar los créditos disponibles.

IMPORTANTE: Se tendrá en cuenta el orden cronológico de entrada de las solicitudes.

REQUISITOS GENERALES

  • Ser español o extranjero en los términos contemplados en el Art. 10.2 de la Ley 11/2003, de 27 de Marzo, de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid.
  • Estar empadronado en la Comunidad de Madrid.
  • Tener reconocido un grado de discapacidad de al menos un 33 %.
  • Que la Discapacidad reconocida esté relacionada con la ayuda solicitada.
  • No tener más de 65 años a 31 de diciembre de 2016.
  • Acreditar situación de dificultad o vulnerabilidad social (Anexo 5)
  • Cuando se trate de personas, con discapacidad, mayores de edad, haber tenido ingresos personales brutos en el penúltimo año anterior (2014) que no supere la cantidad de: 11.182,71 €.
  • Cuando se trate de personas con discapacidad menor de edad o casada, o en unión de hecho, haber tenido ingresos de la unidad familiar brutos en el penúltimo año anterior (2014) que no supere la cantidad de: 18.637,85 €.
  • No tener deudas con la Comunidad de Madrid y estar al corriente en las obligaciones tributarias y de la seguridad social.

REQUISITOS SEGÚN TIPO DE AYUDA SOLICITADA:

  • Ayudas a la movilidad para desplazamientos en taxi:
    1. Los desplazamientos se realizarán exclusivamente dentro de Comunidad de Madrid.
    2. Tener reconocido en el certificado de discapacidad baremo de movilidad positivo.
    3. No tener reconocido beneficio para transporte en taxi por convenio laboral, beca o cualquier otra ayuda reglamentada.
    4. No disponer de plaza pública en la Red de Centros de Atención a Personas con Discapacidad.
    5. No haber recibido ayuda para la adquisición y/o adaptación de vehículo en los 5 años anteriores.
  • Ayudas para la adaptación de vehículo:
    1. Imposibilidad para acceder a transporte público (baremo de movilidad positivo), ser titular del vehículo y estar en posesión de permiso de conducir que indique la adaptación que precise.
    2. No haber percibido ayuda pública para el mismo concepto en los 7 años anteriores.
  • Adquisición de ayudas técnicas (productos de apoyo):
    1. No haber percibido dicha ayuda en los 5 años anteriores.

TRAMITACIÓN:

  • Se presentarán en el Registro y Oficina de Atención al Ciudadano de la Consejería de Asuntos Sociales, situada en la C/ O’Donnell 50.
  • Registros de Comunidad de Madrid, Administración General o entidades locales que tengan firmado convenio de “Ventanilla Única”. (012).

DOCUMENTACION:

  • Solicitud.
  • Fotocopia del DNI compulsada o autorización para su consulta.
  • Certificado o volante de empadronamiento de la unidad familiar.
  • Justificantes de los ingresos económicos correspondientes al penúltimo ejercicio anterior (2014) o autorización para su consulta (Anexo 4).
  • Presupuesto del año 2016 del coste de la acción para la que se solicita la ayuda (excepto para ayuda taxi).
  • Fotocopia de los datos bancarios (Nº Cuenta).
  • Anexo 2 (Declaración responsable de no estar incurso en prohibiciones para la solicitud de ayudas).
  • Anexo 5.
  • Para ayudas para taxi: copia compulsada de contrato laboral o documento acreditativo de matriculación en formación reglada, y acreditación de no tener reconocida dicha ayuda por convenio colectivo, beca o cualquier otra ayuda reglamentada.

Nota: Toda la documentación podréis descargarla PINCHANDO AQUÍ.

PAGO Y JUSTIFICACION

El pago de las ayudas se realizará en un pago único anticipado.

Los beneficiarios están obligados a justificar la cantidad recibida, aportando las facturas originales de la realización del gasto efectuado por la acción para las que se le concedió la ayuda. Para ello, se presentará esta documentación en la Oficina de Atención al Ciudadano de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, situada en la C/ O’Donnell 50.

Se estable como plazo de justificación, un mes a contar desde la fecha en la que el interesado haya recibido la cantidad concedida, exceptuando la ayuda para taxis que se establece fecha límite 15 enero de 2017; y que deberá presentar los recibos debidamente cumplimentados.

Fuente de la información: Página oficial Comunidad de Madrid. Consejería de Políticas Sociales y Familia.

Fuente de la imagen:

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