El rol del cuidador y su salud.

Dpto. Psicología ADEMM

Llamamos “Cuidador Principal” a aquella persona sobre quién recae la responsabilidad de la atención y cuidado de la persona con discapacidad, y que con su labor aporta un mayor equilibrio al funcionamiento familiar.

La figura se va perfilando en el tiempo a medida que la enfermedad avanza y el afectado va siendo más dependiente.

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Fuente de la imagen: https://pixabay.com/static/uploads/photo/2014/09/22/01/10/solitude-455768_960_720.jpg

Esta persona ve poco a poco imposibilitado el desarrollo normal de sus actividades vitales y/o de sus relaciones sociales.

Su jornada de trabajo, no tiene límites establecidos, es una dedicación total, e incluye la noche. No es una labor remunerada y tampoco se establece para ella una formación asistencial.

En ocasiones las tensiones y dificultades derivadas de la situación de cuidado pueden conllevar  la aparición de conflictos o resentimientos entre las personas que participan en dicho cuidado. En estos casos, a la dificultad que supone la situación de cuidado se añade la presencia de sentimientos negativos y relaciones deterioradas entre los miembros familiares.

Toda la familia es preciso reflexione sobre la importancia del “Cuidado” y establecer los cuidados no sólo para la persona afectada sino también para quien ejerce de Cuidador Principal. Si éste último no recibe de cuidados, tarde o temprano enfermará, con lo que no podrá cuidar del afectado, dejando a la familia en una situación aún más crítica.

Si la familia no encuentra la forma de reequilibrarse,  la crisis familiar se establecerá de forma crónica poniendo en peligro a todos sus miembros, pero de forma más acusada en aquella persona que recibe menos cuidados y que por lo general,  se sitúa en la figura del Cuidador Principal.

Los factores que ponen en riesgo la salud de esta figura son:

  • Llevar una gran carga física y psíquica en su labor de cuidados pues se hacen responsables de todo aquello que el afectado no puede hacer por sí mismo.
  • Perder la independencia a medida que la enfermedad evoluciona, puesto que el afectado va siendo más dependiente
  • El tener un tiempo muy reducido, se desatienden a sí mismos, abandonan sus propios cuidados, sus actividades de ocio y aficiones. Desatienden a sus amistades u a otros familiares e incluso paralizan su proyecto vital.
  • Mantienen la exclusividad del cuidado: esto sucede porque todos los miembros familiares adquieren la idea de que es el cuidador principal quién realiza mejor esa labor de cuidados y es por ello que los demás eluden su responsabilidad.
  • La falta de reconocimiento a su labor
  • La soledad ante el cuidado, tanto a nivel práctico como a nivel emocional

Los sentimientos que generan malestar en el Cuidador son: sentimientos de culpa, de tristeza, de autosuficiencia,  de preocupación y ansiedad, de soledad, de irritabilidad.

Es de especial importancia aprender a combatirlos puesto que al cabo del tiempo todos estos sentimientos les predisponen a padecer trastornos psicológicos que se instauran y se manifiestan a través de la aparición de algunos de estos síntomas: tristeza, nerviosismo, irritabilidad, fatiga crónica, alteración del sueño, problemas de memoria y concentración, abandono de la propia salud y de su vida social, desinterés por su entorno, aparición de ideas suicidas o de huida. Cuando estos sentimientos que causan infelicidad no se mitigan con otras vivencias positivas hablamos de “Depresión del Cuidador”. Puede ser de carácter leve o severa.

Para prevenir su aparición, el cuidador principal tendrá que establecer su propio Plan de Cuidados:

  • No olvidarse nunca de sí mismo.
  • Saber delegar tareas en otros familiares.
  • Formarse e informarse de las técnicas y métodos para saber relajarse, y para evitar lesiones de espalda así como otras complicaciones propias de las tareas del cuidado y traslado del afectado.
  • Saber poner límites a las exigencias excesivas del enfermo.
  • No realizar por el afectado lo que este puede hacer por sí mismo.
  • Evitar el aislamiento.
  • Salir diariamente a la calle.
  • Conocer sus derechos a ser escuchados y a mostrar abiertamente al resto de familiares sus frustraciones y temores.
  • Si la familia posee recursos económicos suficientes, plantearse que el afectado sea acompañado o cuidado por un profesional unas horas al día, de forma que pueda descansar.
  • En el caso de que la familia no tenga recursos económicos suficientes, solicitar una ayuda a domicilio a los servicios sociales de su zona y ponerse en contacto con organismos de voluntariado que también pudieran ser una ayuda.
  • Participar en Grupos de Ayuda Mutua o Cursos de capacitación donde tienen la posibilidad de:
    • Conocer gente en sus mismas circunstancias.
    • Contrastar experiencias ajenas y aportar las propias.
    • Moverse en un ambiente de comprensión y cariño.
    • Romper el aislamiento social en el que a veces se van viendo inmersos.
    • Abandonar la monotonía diaria.
    • Pasarlo bien.
    • Sentirse útiles.

Bibliografía:

“Un cuidador. Dos vidas.” Programa de atención a la dependencia. Apoyo al cuidador familiar. Obra Social Fundación “la Caixa”.

“La salud del cuidador principal”. Noticias E.M. Revista nº 69.

 

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2 comentarios en “El rol del cuidador y su salud.

  1. Muchas gracias por explicar todo tan bien. Yo he sido cuidadora desde que era una niña de dos enfermas mentales (mi abuela y mi madre) y ahora estoy en la fase final de mi madre pero completamente desbordada (estuvo un tiempo en una residencia pero no le cuidaban bien ni algo tan básico como el aseo personal) así que me la llevé a casa de nuevo. El hecho de que rechazara la plaza pública engañada por la propia residencia implica que no tenga derecho a ningún tipo de ayuda o que se demoren el triple. Tenéis razón en tantas cosas que habéis dicho lo que pasa que hay veces que no se puede delegar o no hay acceso a ningún tipo de ayuda por parte del gobierno.

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    • Buenos días Ángela,

      Muchas gracias por tu opinión!! Si lo deseas, puedes ponerte en contacto con nuestr@s compañer@s del Dpto. Trabajo Social (trabajosocial@ademmadrid.com) para valorar el acceso a recursos que contribuyan a satisfacer las necesidades de atención de tu madre; y de apoyo para ti… Estamos a tu disposición.

      Un saludo y que tengas muy buen fin de semana.

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