Aprendizaje emocional inconsciente.

Rosa Sánchez

Dpto. Neuropsicología ADEMM

Siguiendo con el intento de comprender mejor el funcionamiento emocional vamos a centrar nuestra atención sobre algunos aspectos relativos a la relación vertical de las diferentes estructuras que forman nuestro cerebro.

Si volvemos a traer a nuestra mente la casa de tres pisos de la que se habló en el post anterior, bajaríamos desde el primer piso, pasando por la planta principal y nos instalaríamos un rato en el sótano para poder pensar sobre algunas cuestiones interesantes que involucran este lugar.

Los procesos emocionales implícitos o inconscientes están mediados por esta zona subcoritcal situada en la parte anatómicamente más baja y cercana al cuello. Encontramos aquí un órgano pequeño con forma de cono con la base más ancha hacia arriba, está situado entre el resto del encéfalo y la médula espinal, recorre la columna vertebral, y pasa por delante del cerebelo.

Esta estructura, compuesta por sustancia gris y sustancia blanca, contiene cuerpos neuronales que se concentran formando diferentes importantes  y también tiene diferentes vías de conexión entre el sistema nervioso periférico (autónomo, somático y entérico) y el sistema nervioso central.

Le vamos a prestar atención especial al nervio vago cuyas ramas “vagan” hacia las vísceras más bajas del abdomen pasando por el corazón y recogiendo información de la mayoría de órganos más importantes que encuentra en su recorrido. De esta forma envía información sensorial constantemente sobre el estado de estos órganos al cerebro. Tal es el es el grado de información que, cuando atribuimos algunas cuestiones al “instinto”, podríamos decir que acusamos al “nervio vago” pues la base de muchas de nuestras “intuiciones emocionales” comienzan con esta “recogida de información”.

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El recorrido también se hace a la inversa, es decir que esa recopilación de la información también se realiza en la mente para que, a través del nervio vago, viaje la información a los órganos avisándoles del momento que se está viviendo, si este es de calma o si nos hallamos en una situación de peligro y han de prepararse para huir, luchar, paralizarse, etc…

Nuestro sistema nervioso autónomo se compone de dos sistemas que se contrabalancean: el sistema nervioso simpático y el parasimpático, el primero se asocia a un alto nivel de excitación nutriéndose de adrenalina y cortisol mientras que el segundo, el sistema parasimpático, se presenta como el polo opuesto cuyo eje central de funcionamiento podría decirse que es el nervio vago.

Porges (2001) en el desarrollo de su Teoría Polivagal en la que sostiene que de las dos ramas del nervio vago: dorsal y ventral, esta última configura un sistema vagal mielinizado que el autor denomina de “involucramiento social” es decir, que interviene en la comunicación social con opciones claras para la auto-regulación y el auto-sosiego. Pensemos en la experiencia de un/a bebé con las personas significativas que ante la necesidad de calmarse no encuentra en esas otras personas significativas la oportunidad de ser calmado y no obtiene la seguridad y la protección necesaria fracasando este sistema de conexión e “involucración social”.

Sin la capacidad de parar, el sistema nervioso simpático se activará en un primer momento, posteriormente alcanzará el “equilibrio” regulado desde la rama vagal dorsal del sistema parasimpático. Este autor también señala, entre otras cuestiones, que en este sistema de “conexión social” surge el proceso de “evaluación de las intenciones” a partir de lo que denomina “movimientos biológicos” del rostro.

En definitiva, podríamos decir que es en esta estructura, el tallo cerebral, en la que se da una primera valoración emocional que envía inmediatamente un flujo de energía hacia el sistema límbico en el cual se sitúa nuestra amiga la amígdala. Pero de esto se escribirá más adelante…

 

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A vueltas con el gluten (y como influye en Esclerosis Múltiple).

A raíz de lo que os venimos contando en diferentes entradas de nuestros blog, hoy queremos compartir con vosotr@s información referida a recientes descubrimientos sobre el gluten y como pueden influir en el empeoramiento de los síntomas de la Esclerosis Múltiple.

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Fuente de la imagen: http://www.picserver.org/pictures/gluten-free01-lg.jpg

Para leer el artículo completo PINCHA AQUÍ.

Esperamos que la información resulte de vuestro interés.

Un abrazo y buen martes,

El ESTRÉS Y LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES: TERAPIAS COMPLEMENTARIAS.

Dra. Susana Muñoz Lasa.

Médico Rehabilitadora ADEMM

Como hemos ido viendo en otras entradas en este blog, hoy ya nadie duda que parece de vital importancia para nuestra salud el correcto funcionamiento de nuestro eje psico- neuro- inmuno- endocrino. Ya hemos visto como, a partir de la alimentación, podemos modificar el funcionamiento neuroinmune. Pero en este contexto, nos quedaba un factor principal que es el desencadenante de muchos de los episodios y exacerbaciones de las enfermedades autoinmunes: el estrés.

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Todas las personas que padecen enfermedades autoinmunes o las familias o personal que trabajamos con ellos sabemos que muchos de los brotes de enfermedad aparecen cuando se atraviesa una situación de estrés. Más que un estrés puntual (por ejemplo, un pequeño incidente de tráfico), nos referiremos aquí a un estrés continuado. Así, nuestros pacientes de EM suelen ser bastante precisos en cuanto a que pudo desencadenar la aparición de su brote (estaba atravesando un divorcio; la enfermedad de mis padres; problemas de índole laboral…). Situaciones de estrés mantenido que, a través del sistema nervioso y el sistema endocrino, producen una secreción elevada de cortisol. La respuesta al estrés intenta facilitar al organismo una “huida” de la agresión. Por tanto, se activa todo lo que al animal le permita huir. Todas las actividades que no comporten un beneficio inmediato se aplazan.

Y este ajuste de supervivencia se realiza a través de la secreción de cortisol. Sin embargo, el cortisol, como bien sabemos, puede producir inmunosupresión. Entonces, podríamos pensar: pero esto, en realidad, ¿no beneficiaría a la enfermedad autoinmune? Todos sabemos que muchos brotes de enfermedades autoinmunes se tratan con cortisona. No, no es exactamente así. El cortisol precisamente, impediría la acción de los linfocitos mediadores en conflictos: los linfocitos T reguladores. La situación de estrés lo que haría sería disregular aún más el precario equilibrio inmune de estas enfermedades, afectando sobre todo a los linfocitos T reguladores e impidiendo que pudiesen poner orden en el caos autoinmune de sus compañeros, los Th1 y Th2. Produciría una  inmunosupresión generalizada e inespecífica, más perjudicial que beneficiosa. Con lo que, ante una situación de estrés, el brote autoinmune estaría servido. Se ha evaluado ya  el efecto del manejo del stress en algunas enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1[1] observándose que las técnicas de relajación tienen un impacto positivo en el stress y el estilo de vida de padres con hijos con diabetes tipo 1. Así que quizá no sería disparatado ampliar la indicación de estas técnicas también  a los familiares de pacientes con enfermedades autoinmunes.

La medicina integrativa, que ya hemos visto que resulta muy eficaz en el campo de la oncología, tiene en el sistema inmune un campo de actuación muy importante. En un trabajo muy interesante publicado en la revista Clinical Review in Allergy & Immunology[2], los autores se cuestionan, en relación al uso de las terapias complementarias,  si, más que dudar de los efectos de estas técnicas milenarias que han demostrado su eficacia a lo largo de los siglos en antiguas culturas de Oriente próximo, África y China, el problema no sería  nuestra medicina occidental, que es incapaz de encontrar la forma de tratar integralmente a nuestros pacientes, y por ello los empuja a utilizarlas. La forma correcta de solucionar este problema sería integrar ambas terapias y buscar su mecanismo de acción. En este sentido, diversos estudios parecen indicar que el mecanismo de acción de muchas de ellas  sería a través del sistema inmune, modificando el balance Th1/Th2 en ambas direcciones a través de los linfocitos T reguladores, y por tanto, siendo de potencial aplicación todas aquellas enfermedades relacionadas con el sistema inmunitario.

Volviendo entonces a nuestro problema,  ¿Cómo manejamos entonces el estrés?  Pues en este contexto, todas aquellas terapias complementarias que ayuden a bajar nuestro nivel de estrés serán beneficiosas, ya que disminuirán la posibilidad de que se produzcan brotes y exacerbaciones de la enfermedad, y en caso de que se produzcan, su disminución ayudaría a modular su gravedad y su duración. Pueden actuar también sobre la depresión y la ansiedad que suelen acompañarlas. Muchas además serán excelentes terapias físicas para las discapacidades que la enfermedad pueda ir produciendo. No tienen efectos secundarios y si se buscan profesionales serios y comprometidos, tampoco tienen por qué tener un coste elevado. Los efectos clínicos son evidentes. No existe ninguna razón para, al menos, no probarlas. En ningún momento, y esto que quede claro, para sustituir a los tratamientos prescritos por vuestros médicos, sino como una terapia complementaria a ellos que puede aportar numerosos beneficios.

Hoy día, la corriente “mind-body medicine” (medicina cuerpo mente) va poco a poco ganando adeptos y mostrando eficacia[3],[4]. En este proceso de integración de la medicina convencional y la medicina complementaria son pioneros hospitales dedicados al tratamiento del cáncer como el MD Anderson Cáncer Center o el Memorial Sloan Kettering Cáncer Center, a través de la oncología integrativa, que busca combinar la oncología convencional con las prácticas de medicina complementaria que han demostrado ser eficaces, para aportar al enfermo una atención y un tratamiento más completo. Pues sería lógico y deseable exportar esta visión integrativa a toda la práctica médica, y muy especialmente, a las enfermedades autoinmunes.

Yoga, Reiki, Musicoterapia, Chi Kung, Tai Chi, Acupuntura, Shiatsu, Meditación, Mindfulness, Intervenciones asistidas con animales, Shinrin-Yoku (literalmente, Baño del Bosque o Terapia del Bosque)….. Como decía san Pablo en su carta a los Tesalonicenses: “Probadlo todo y quedaos con lo mejor”.

[1] Tsiouli EPavlopoulos VAlexopoulos ECChrousos GDarviri C. Short-term impact of a stress management and health promotion program on perceived stress, parental stress, health locus of control, and cortisol levels in parents of children and adolescents with diabetes type 1: a pilot randomized controlled trial. Explore (NY). 2014 Mar-Apr;10(2):88-98.

[2] Chang CGershwin ME. Integrative medicine in allergy and immunology. Clin Rev Allergy Immunol. 2013 Jun;44(3):208-28.

[3] Senders et al. Mind-body medicine for multiple sclerosis: a systematic review. Autoimmune dis. 2012;2012:567324. doi: 10.1155/2012/567324. epub 20 12 nov 22.

[4] Astin JA, Shapiro Sl, Eisenberg DM, Forys KL. Mind-body Medicine: State of the Science, Implications for Practice. JABFP 2003.16(2):13147.

Antioxidantes: Posible terapia para el tratamiento de la Esclerosis Múltiple.

Científicos del Centro Médico Baylor, han propuesto un nuevo enfoque de tratamiento para la Esclerosis Múltiple (y/o patologías similares) a través del uso de nanopartículas (Nps), por su actividad antioxidante, que carecen de toxicidad a corto plazo y se acumulan en los linfocitos T inhibiendo su actividad.

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Fuente de la imagen: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/62/Healthy_Human_T_Cell.jpg

Para ampliar información, podéis acceder a noticia completa PINCHANDO AQUÍ.

Esperamos que sea de vuestro interés.

Un saludo y que tengáis muy buen martes!!

 

El rol del cuidador y su salud.

Dpto. Psicología ADEMM

Llamamos “Cuidador Principal” a aquella persona sobre quién recae la responsabilidad de la atención y cuidado de la persona con discapacidad, y que con su labor aporta un mayor equilibrio al funcionamiento familiar.

La figura se va perfilando en el tiempo a medida que la enfermedad avanza y el afectado va siendo más dependiente.

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Fuente de la imagen: https://pixabay.com/static/uploads/photo/2014/09/22/01/10/solitude-455768_960_720.jpg

Esta persona ve poco a poco imposibilitado el desarrollo normal de sus actividades vitales y/o de sus relaciones sociales.

Su jornada de trabajo, no tiene límites establecidos, es una dedicación total, e incluye la noche. No es una labor remunerada y tampoco se establece para ella una formación asistencial.

En ocasiones las tensiones y dificultades derivadas de la situación de cuidado pueden conllevar  la aparición de conflictos o resentimientos entre las personas que participan en dicho cuidado. En estos casos, a la dificultad que supone la situación de cuidado se añade la presencia de sentimientos negativos y relaciones deterioradas entre los miembros familiares.

Toda la familia es preciso reflexione sobre la importancia del “Cuidado” y establecer los cuidados no sólo para la persona afectada sino también para quien ejerce de Cuidador Principal. Si éste último no recibe de cuidados, tarde o temprano enfermará, con lo que no podrá cuidar del afectado, dejando a la familia en una situación aún más crítica.

Si la familia no encuentra la forma de reequilibrarse,  la crisis familiar se establecerá de forma crónica poniendo en peligro a todos sus miembros, pero de forma más acusada en aquella persona que recibe menos cuidados y que por lo general,  se sitúa en la figura del Cuidador Principal.

Los factores que ponen en riesgo la salud de esta figura son:

  • Llevar una gran carga física y psíquica en su labor de cuidados pues se hacen responsables de todo aquello que el afectado no puede hacer por sí mismo.
  • Perder la independencia a medida que la enfermedad evoluciona, puesto que el afectado va siendo más dependiente
  • El tener un tiempo muy reducido, se desatienden a sí mismos, abandonan sus propios cuidados, sus actividades de ocio y aficiones. Desatienden a sus amistades u a otros familiares e incluso paralizan su proyecto vital.
  • Mantienen la exclusividad del cuidado: esto sucede porque todos los miembros familiares adquieren la idea de que es el cuidador principal quién realiza mejor esa labor de cuidados y es por ello que los demás eluden su responsabilidad.
  • La falta de reconocimiento a su labor
  • La soledad ante el cuidado, tanto a nivel práctico como a nivel emocional

Los sentimientos que generan malestar en el Cuidador son: sentimientos de culpa, de tristeza, de autosuficiencia,  de preocupación y ansiedad, de soledad, de irritabilidad.

Es de especial importancia aprender a combatirlos puesto que al cabo del tiempo todos estos sentimientos les predisponen a padecer trastornos psicológicos que se instauran y se manifiestan a través de la aparición de algunos de estos síntomas: tristeza, nerviosismo, irritabilidad, fatiga crónica, alteración del sueño, problemas de memoria y concentración, abandono de la propia salud y de su vida social, desinterés por su entorno, aparición de ideas suicidas o de huida. Cuando estos sentimientos que causan infelicidad no se mitigan con otras vivencias positivas hablamos de “Depresión del Cuidador”. Puede ser de carácter leve o severa.

Para prevenir su aparición, el cuidador principal tendrá que establecer su propio Plan de Cuidados:

  • No olvidarse nunca de sí mismo.
  • Saber delegar tareas en otros familiares.
  • Formarse e informarse de las técnicas y métodos para saber relajarse, y para evitar lesiones de espalda así como otras complicaciones propias de las tareas del cuidado y traslado del afectado.
  • Saber poner límites a las exigencias excesivas del enfermo.
  • No realizar por el afectado lo que este puede hacer por sí mismo.
  • Evitar el aislamiento.
  • Salir diariamente a la calle.
  • Conocer sus derechos a ser escuchados y a mostrar abiertamente al resto de familiares sus frustraciones y temores.
  • Si la familia posee recursos económicos suficientes, plantearse que el afectado sea acompañado o cuidado por un profesional unas horas al día, de forma que pueda descansar.
  • En el caso de que la familia no tenga recursos económicos suficientes, solicitar una ayuda a domicilio a los servicios sociales de su zona y ponerse en contacto con organismos de voluntariado que también pudieran ser una ayuda.
  • Participar en Grupos de Ayuda Mutua o Cursos de capacitación donde tienen la posibilidad de:
    • Conocer gente en sus mismas circunstancias.
    • Contrastar experiencias ajenas y aportar las propias.
    • Moverse en un ambiente de comprensión y cariño.
    • Romper el aislamiento social en el que a veces se van viendo inmersos.
    • Abandonar la monotonía diaria.
    • Pasarlo bien.
    • Sentirse útiles.

Bibliografía:

“Un cuidador. Dos vidas.” Programa de atención a la dependencia. Apoyo al cuidador familiar. Obra Social Fundación “la Caixa”.

“La salud del cuidador principal”. Noticias E.M. Revista nº 69.

 

Etiología de la Esclerosis Múltiple y nuevas perspectivas.

Por definición, poco se sabe de la causa que genera la aparición de la Esclerosis Múltiple… Es por ello que hoy queremos compartir con vosotr@s información sobre un estudio realizado por un grupo de científicos israelíes y que ha sido publicado por la revista de la Asociación Americana de Química (ACS).

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Según dicho estudio, se indica que la alteración de la estructura de la mielina, propiciaría el ataque del sistema inmunitario a las células nerviosas.

Partiendo de esa base, se abre un campo amplio de posibilidades de investigación que contribuyan a acercarse al entendimiento de la etiología de la EM y, en consecuencia, poder determinar nuevas perspectivas terapéuticas.

Para leer la información completa PINCHA AQUÍ. 

Esperamos que la información sea de vuestro interés.

Un saludo y que tengáis muy buen martes.

“Mis 100 metros por la EM”: próximo encuentro.

El próximo viernes 14 de octubre, tendrá lugar en Madrid (Casino de Madrid, C/ Alcalá 15) el networking “Mis 100 metros por la Esclerosis Múltiple”.

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En dicho encuentro, participarán pacientes, asociaciones, profesionales del ámbito… a fin de hacer una actualización global de la EM, así como difundir y sensibilizar sobre su realidad.

El nombre del encuentro hace referencia la película “100 metros” (pendiente de estreno) que nos narra la historia de superación de Ramón Arroyo, afectado de Esclerosis Múltiple, Ironman y autor del libro “Rendirse no es una opción”.

Desde ADEMM, agradecemos la celebración de este tipo de iniciativas dónde se empodera y otorga protagonismo a la personas afectadas de EM, facilitando un espacio de intercambio de experiencias e información, contando con la presencia de otros agentes.

Podéis  ampliar información PINCHANDO AQUÍ.

Esperamos que la información resulte de vuestro interés.

Un abrazo y que tengáis muy buen día.